uoc.alarcongroup.co Uncategorized Cómo armar tu primer jardín desde cero y sin complicarte

Cómo armar tu primer jardín desde cero y sin complicarte




Empieza con uno pequeño que pueda cuidar facilmente 

Cuando queremos armar nuestro primer jardín es emocionante y queremos hacer un parque botánico inmenso en un solo fin de semana. Como en cualquier proyecto del hogar, si intentas hacer algo muy grande, lo más probable es que  vas a cansarte rápido, vas a gastar dinero en cosas que no necesitas y lo más probable es que las plantas se terminan secando por falta de cuidado y experiencia.

Por eso, nuestra recomendación es que inicies con un espacio pequeño, tal vez solo una esquina de tu patio, Por ejemplo, puedes empezar con tres o cuatro plantas fáciles de manejar; esto te va a permitir entender cómo crecen, qué tanto tiempo te quitan en tu día a día y, lo más importante, te dará esa motivación inicial cuando veas que florecen sanas y bonitas.

Antes de todo evalúa el espacio y observa como es el sol y la sombra donde lo piezas hacer

Antes de salir a comprar cualquier semilla o planta, tienes que observar detenidamente cómo pega el sol en el espacio donde vas a armar tu jardín. La luz es muy importante para tus plantas, y no todas soportan la misma cantidad de sol, por eso  entender esto te ahorrará problemas  y evitará que tus plantas se marchiten a los pocos días.

Para darte un ejemplo concreto, fíjate en el lugar donde va a estar el jardín y mira si  el sol directo del  mediodía es duro  y quema las hojas tiernas o si solo recibe esa luz  de forma suave de las primeras horas de la mañana. Si sabes que tu espacio es más bien sombreado, entonces en la tienda busca plantas de interior o de sombra, como los helechos,  pero si tienes un sol picante todo el día,  lo más recomendable son  cactus o plantas que aguanten ese sol.

El secreto de un gran jardín es una buena tierra

Un buen sustrato es de las cosas más importantes,  si está dura como  o no tiene nutrientes, las raíces no van a poder crecer con libertad ni alimentarse bien para echar flores. Para no complicarte con términos técnicos de jardinería, lo que necesitas es buscar en la tienda bolsas de sustrato universal que ya vienen preparadas con todo lo necesario para que las raíces respiren bien. Y algo que se puede hacer es mezclar esta tierra con un poquito de abono orgánico o humus, que funciona como vitaminas extra para que las nuevas plantas crezcan súper fuertes desde el primer momento en que las siembras.

Elige las plantas más resistentes al inicio.

No te dejes llevar por las flores más raras, coloridas y exóticas.  Al principio necesitas llevarte plantas muy resistentes de esas que no se van a marchitar si se te olvida regarlas un par de días o si les pones un poquito de agua de más por accidente. Un ejemplo clarísimo para arrancar sin miedo son las suculentas, las cintas o las plantas aromáticas como la menta y el romero. Son resistentes y crecen rápido y además sirven para cocinar o hacer infusiones en la casa, de esta forma se siente que el proyecto del jardín te está dando resultados reales y útiles casi de inmediato.

Ahora algo muy importante las herramientas básicas

Para empezar tu primer jardín no necesitas comprarte una pala de tractor ni gastar un dineral en equipos súper sofisticados o difíciles de manejar. De hecho, la idea de todo este mundo del hazlo tú mismo, es que sea un proceso práctico que se adapte a tu bolsillo, comprando exclusivamente lo que realmente te va a servir para tu jardín.

 Con tener a la mano unos buenos guantes para no maltratarte las manos, una pala de mano pequeña para cavar los huecos de las plantas y una regadera o un rociador sencillo, ya tienes más que suficiente. A medida que tu jardín crezca, le cojas el ritmo y te vayas animando a hacer proyectos más grandes, ya podrás ir sumando unas tijeras de podar o macetas más especializadas, pero por ahora, mantén las cosas muy simples.

Cómo regar las plantas de tu jardín

Regar las plantas todos los días es un error, la gran mayoría de las raíces necesitan respirar, y si las mantienes encharcadas, literalmente se ahogan y se empiezan a pudrir por debajo sin que te des cuenta. La mejor técnica para esto no necesita medidores de humedad complicados ni calculadoras, solo usa el viejo truco del dedo,  mete el dedo un par de centímetros en la tierra y, si la sientes completamente seca, es momento de echarle agua. Si la sientes húmeda o se te queda pegada al dedo, déjala quieta un par de días más,  ten presente que siempre es mucho más fácil rescatar a una planta que tiene sed, que a una que ya se ahogó por exceso de riego.

Disfruta de plantar tu nuevo jardín y se paciente

Armar un jardín es un proyecto para relajarse, para desconectarse un rato de las pantallas de los celulares y las preocupaciones de la oficina, no para estresarse buscando resultados mágicos de un día para otro. Es completamente normal que al principio alguna planta no sobreviva a pesar de tus cuidados o que algunas hojas se pongan un poco amarillas mientras tú y ellas se adaptan al nuevo entorno. Lo importante es aprender de esos pequeños errores y apoyarte en la comunidad de hazlo tú mismo si tienes dudas, y sobre todo, disfrutar de la recompensa gigante de ver cómo ese pequeño rincón de tu casa se llena de vida gracias a tu propio esfuerzo

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